¿Has pensado en la cantidad de tiempo que pierdes pensando qué ponerte cada mañana?
Perdemos tantos preciosos momentos porque estamos preocupados de detalles frívolos como la ropa. Una tenida no va a cambiar el mundo, probablemente ni siquiera va a cambiar tu día. A pesar de que es una buena herramienta para analizar sociológicamente las distintas culturas y épocas, nos estamos convirtiendo en una sociedad excesivamente materialista y superficial.
El gran autor estadounidense Henry David Thoreau expuso en este sentido: “Nuestra vida es desperdiciada por los detalles. Simplifica, simplifica”. En esencia, no te compliques por lo pequeño. Haz de tu vida algo más fácil concentrándote en lo importante. Muchas personas importantes han adoptado esta filosofía en sus rutinas diarias.