Una vez alguien dijo: “La basura de mi vecino es mi tesoro” y en este caso parecen haberse cumplido. Y es que al parecer un chatarrero en un mercado de antigüedades lo encontró y como creyó que era chatarra lo iba a fundir.
Pero un hombre lo vio y seguro de que era muy valioso se lo compró por tan solo $ 8.000 dólares. Y no estaba para nada equivocado pues ahora ha sido avaluado en $ 33.000.000 de dólares (375 veces más de lo que pagó por él).